En una votación final de la Asamblea Nacional, el Parlamento aprobó definitivamente, el miércoles 28 de junio, la prórroga de un dispositivo de tope al alza de los alquileres, pese a las críticas de la izquierda que se pronunciaron hasta el final de un gel.
“La inflación se desaceleró en mayo, al 5,1% en un año, (Pero) todavía necesitamos proteger y acompañar”Insistió en el hemiciclo la Ministra Delegada para las Pymes, Olivia Grégoire, apoyando el proyecto de ley de Thomas Cazenave (Renacimiento).
Tras dos pasajes exitosos en la Asamblea, pero otros tantos reveses en el Senado, fue la Cámara Baja la que desempeñó su papel de árbitro final al aprobar definitivamente, por 137 votos contra 34, el texto. Este último renueva un “escudo” que limita la subida del índice de rentas de referencia (IRL) al 3,5%. Establecido en el verano de 2022, debía terminar el 30 de junio de 2023, lo que llevó al campo presidencial a legislar de urgencia.
La izquierda votó en contra del texto
En un contexto de fuertes aumentos de precios y un mercado inmobiliario lento, el proyecto de ley extiende el sistema hasta el primer trimestre de 2024. Con la esperanza de» una vuelta « inflación “por debajo del 3,5% en el segundo trimestre”, según Tomás Cazenave. El techo se fijará en + 25 % en el extranjero y será ajustable hasta el 1,5 % en Córcega. Un sistema similar limitará el aumento del índice de renta comercial (ILC), para las pymes, hasta el primer trimestre de 2024.
El ponente advirtió de un repunte de los precios de los alquileres de alrededor «6%» a partir del mes de julio en caso de no renovación de la medida.
El Senado había rechazado dos veces el texto, criticando en particular al gobierno por la falta de consideración «global» de la crisis de la vivienda.
El miércoles, los diputados de los grupos Libertad, Independientes, Ultramar y Territorios, Les Républicains y Agrupación Nacional señalaron los límites del texto y denunciaron su adopción forzosa, pero dieron su voz.
Los diputados de la izquierda defendieron con uñas y dientes una congelación o limitación muy fuerte de la subida del índice de rentas en lugar de un techo en el 3,5%. Esto supondría, según ellos, una autorización dada a los propietarios para aplicar nuevos incrementos.
El campo presidencial y el Gobierno han esgrimido la amenaza de censura por parte del Consejo Constitucional en caso de congelamiento de rentas, sin convencer a la izquierda, que argumentó que los congelamientos ya se activaron en el pasado. Ninguno de los cuatro grupos de izquierda votó a favor del texto.