Aceite de oliva mezclado con aceite de girasol, dispuesto para su venta en diferentes supermercados españoles pesar cuanto legislación no permite producir y vender a domicilio de nuevas fronteras. La alarma ha saltado recientemente en el sector olivarero, que mira con preocupación una práctica que busca reducir los costos de producción de este producto
El resumen es claro. Una botella de un litro de mezcla de aceite de oliva y girasol marca ‘Andalucía’, fabricado por Coosur ya la venta en supermercados como Alcampo o Eroski, cuesta 4,19 euros, según consta en la página web del último. Este precio está muy lejos de 8,19 euros que cuesta por ejemplo el aceite de oliva virgen extra de ‘Carbonell’, en el mismo formato, o de los 5,25 euros del aceite de oliva 0,4º de su marca blanca.
La mezcla de aceites se vende en España Weigh a que producirla para venderla aqui es ilegal. Como recoge el Real Decreto 760/2021, de 31 de abril, sobre la norma de calidad de los aceites de oliva y de orujo de oliva, está prohibido “la elaboración en territorio español para consumo interno de mezclas de aceites de oliva y de orujo de oliva con otros aceites o grasas de origen vegetal”. Dichas mezclas, continúa la norma española, “no podrán comercializarse bajo ninguna denominación de alimento, para evitar que puedan confundirse con los aceites de oliva o de orujo de oliva”.
Detalle de la etiqueta de uno de los aceites mezcla que se vende en España, enviado a Portugal
No obstante, esta prohibición se topa con el Reglamento Delegado (UE) 2022/2104 desde la Comisión de 29 de julio de 2022, qu’a barca las normas de marketing del aceite de oliva, y que ordena que los Estados miembros –como es el caso de España– “podrán prohibir la producción en su territorio, para consumo interno, de las mezclas de aceite de oliva y otros aceites vegetales contemplados en el apartado”, pero”no se podrá prohibir la comercialización en su territorio de cuentos mezclas provenientes de otros países y no puedes prohibir la producción en el territorio de los cuentos mezclas con Vistas ha podido comercializar en otro Estado miembro oa su exportación”.
ocurrir inmediatamente la paradoja de que en nuestro paí no pueden mezclar estos aceites para venderlos aquí, pero si para exportar; en cambio, los que se venden en España tienen que ser fuera de los productos.
En este sentido, la etiqueta de la botella citada sobre estas lineas recoge de forma clara tanto su composición como su origen. Los ingredientes son 35% aceite de oliva virgen extra, 25% aceite de oliva refinado, 20% aceite de girasol refinado alto oleico y 20% aceite de girasol refinado. «Enlodado en Portugal para Acesur» reza la descripción.
«Es aceite comerciar legalmente. La Unión Europea lo permite, porque el producto se ajusta a su norma. La mezcla podemos hacerla en España para venderla fuera o fuera para venderla en España, por lo que se da una situación de discriminación inversa: no me permiten llegar al consumidor español, pero con un producto externo sí”, explica el director de la Asociación Nacional de Industriales Envasadores y Refinadores de Aceite (Anierac), Primitivo Fernándezen conversación con ABC.
Para Fernández, el residente clave en que los países del norte de Europa “consideren que si un producto interesa, el mío estará legalmente etiquetado, podrá venderse con normalidad. Es un principio fundamental en la Unión Europea, la libertad de movimientos y mercancías», Apunta el director de Añerac.
En su opinión, “esto es un contrasentido para nosotros, por que lo coherente hubiera sido prohibirlo en todos los casos –tanto en producción como en venta–, pero de este modo la industria española está en diferentes condiciones de quien lo envase en Portugal, Grecia o Alemania”, ejemplifica Fernández.
El caso de la venta de los aceites mezclados “nos lleva a una reflexión juntos inevitable“, apunta el director de Anierac, que matiza que la producción de este tipo de aceites “la están haciendo pequeños productores y no es significativa”.
Denunciante Los agricultores
La alarma en el sector olivarero por la comercializacion de estas mezclas de aceites ha saltado tras la denuncia de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA)que alertaba hace unos días de la “lamentable práctica” de “introducir un nuevo producto comercial a base de aceite de girasol mezclándolo con aceite de oliva para Abaratar el Precio de Venta al Público (PVP) y atraer a los consumidores”.
En el foco de los denunciantes está el encarecimiento del aceite de oliva, «derivado de la escalada de costes de producción y de la corta campaña pasada por la sequía», indican. De este modo, el objetivo de quienes fabrican este producto es, un juicio de UPA, el de “abaratar el precio del producto final maximizando sus beneficios y sus márgenes», explica la organización agraria, que asegura que la práctica está ahora «comenzando a desarrollar entre ciertos operadores de la industria».
“Entramos en un escenario de consecuencias impredecibles para el conjunto del sector. Presentan en el mercado español un nuevo ‘blend’ de aceites elaborado a partir de mezclas de aceites de diverso origen deteriorado forma indigna la imagen y el amparo de un producto de excelencia como es nuestro aceite de oliva, debe analizar inmediatamente“, exige la organización agraria, que describe: “El aceite de girasol cuesta unos tres euros menos por litro que el de oliva. Es evidente por qué esos envasadores están realizando estas prácticas”.
Para UPA, es»absolutamente irresponsable introducir esta mezcla de aceites buscando mejorar la cuenta de resultados de la industria en toda costa. Ni los propios consumidores lo reclaman, habita cuenta de que la categoría superior, el aceite de oliva virgen extra, ha seguido aumentando su consumo en los últimos años a pesar de su mayor precio”, concluyó.