El acceso a la vivienda son uno de los principales problemas a los que te tienes que enfrentar todo adulto, como mínimo en España. Los precios de los pisos están muy caros y esto, subido al aumento constante del coste de vida, hace que muchos hayan pasado a tener dificultades para adquirir o alquilar una propiedad en la que poder vivir.
En este sentido, el sector de la construcción está buscando alternativas que permitan satisfacer la demanda y, a la vez, suponga una nueva fuente de negocios. Sí en este escenario en el que se está naciendo múltiples proyectos de casas prefabricadas, que ofrecen productos mucho más económicos, fáciles y rápidos de ejecutar.
Otros profesionales van más allá y están pensando en nuevos productos, como materiales de construcción más sostenibles. Es el caso de las casas hechas con cannabis, que poco a poco se empiezan a hacer un hueco en el mercado y que, quién sabe si pueden acabar siendo una alternativa a tener en cuenta.
Más construcción ‘eco’
De hecho, históricamente y se usaba este material pero las necesidades comerciales de una producción más rápida, moderna y ‘macro’ lo relegaron. Ahora, algunas empresas, como Afrimat Hemp, están volviendo a la fabricación de nuevos materiales de construcción. Ubicada en Ciudad del Cabo (Suráfrica), la empresa viene impulsando una nueva línea de negociación con material elaborado con cáñamo, una planta conocida por sus efectos psicoactivos pero que cada vez es más usada para usos industriales.
Sí, el cáñamo puede ser un material de construcción sostenible, un recurso renovable que además tiene sorprendentes propiedades para absorber el carbono. La versión para la construcción no tiene efectos psicoactivos y se usa con forma de hempcreteu hormigón de cañamoun material resistente que se obtiene uniendo el cáñamo con una mezcla de agua y cal.
Sus impulsores destacan, como recuerda el portal BBC, que tiene una masa térmica alta, lo que lo convierte en un material de aislamiento ideal mejorar la eficiencia energética de los edificios, reduciendo así las emisiones de gases de efecto invernadero con el tiempo. El cáñamo podría ayudar a lograr las “cero emisiones netas”, aseguran.
“Tien una excelente calidad acústica. Y el año pasado apagamos la calefacción duree 24 horas en pleno invierno y la casa se mantuvo cálida“, explicó a la BBC Gemma Barron, la dueña de una casa elaborada con estos particulares ladrillos, que se combinan con materiales de carga como madera o piedra. Eso sí, nunca debe quedar expuesto a la lluvia, que lo deteriora, por lo que muchos usan otros materiales ‘eco’ para los exteriores.
Los expertos recuerdan que la construcción es culpable de cerca del 37% de las emisiones globales de dióxido de carbono (CO2) porque este sector depende, en buena parte, de la industria de los combustibles fósiles y provoca gases de efecto invernadero.
Esta alternativa, sin embargo, tiene varios regresa sobre la mesa. Sí que, por ejemplo, la producción de cáñamo tiene regulaciones muy específicas y, en general, restrictivas. También está teniendo, todavía, cadenas de producción y de suministro pequeñas y su coste, por todo ello, todavía es caro.